Saltear al contenido principal

Muchas veces cuando, por circunstancias, volvemos a urbes que ya hemos visitado una y otra vez, es difícil mirar con otros ojos para intentar descubrir rincones no vistos antes.

Esto fue lo que nos pasó por la cabeza cuando Valencia Flats nos comentó la posibilidad de ir —volver— a Valencia y alojarnos allí para disfrutar de nuestro séptimo #blogonair.

Finalmente, aceptamos la invitación y hoy podemos decir que después de varias visitas a la ciudad del cauce del Turia, hemos vuelto a descubrir detalles y curiosidades que desconocíamos.

Un alojamiento sencillo, pero con todas las comodidades

Lo primero, como en todo viaje, fue tener nuestro hotel. En este caso, la empresa hotelera Valencia Flats nos cedió uno de sus apartamentos en ValenciaFlats—centro ciudad.

La llegada la realizamos sobre las 23.30 horas, pero a diferencia de otros alojamientos, aquí tienes la posibilidad de realizar el checking tú mismo. Una máquina colocada en la entrada te permite hacerlo a cualquier hora e, incluso, poder pagar directamente la estancia en el caso de lo tener reserva previa.

Los apartamentos son sencillos, muy diáfanos, sin puertas, tipo loft, sin grandes lujos, poca decoración, pero con todo lo necesario para poder descansar y cocinar en ellos. Sí, Valencia Flats ofrece la posibilidad de utilizar los fogones y realizar tus comidas, con todo el material de cocina y de limpieza.

Por otra parte, al tratarse de apartamentos, es como estar en tu casa. Televisión, sofá, baño y cocina completos (puedes disponer de otros artefactos culinarios si lo solicitas en recepción), servicio de toallas, sábanas, wifi… y la limpieza de los mismos se realiza cada tres-cinco días.

Además, Valencia Flats tiene varios alojamientos repartidos por toda la urbe valenciana, en el centro, cerca de la Ciudad de las Ciencias, en la parte histórica, etc. para que puedas elegir desde donde empezar tu visita.

Salon-comedor-con-terraza-623x380

Captura-de-pantalla-2014-07-29-a-las-01.47.29

Autochecking

Ver vídeo de funcionamiento

(Re) descubriendo

Una visita que, en principio, se esperaba de recordatorio de otras, de poner pie en lugares ya vividos, pero que después de unas horas pudimos comprobar que cada viaje es diferente y que siempre quedan cosas por ver y (re) descubrir aparte de tomarte la tradicional paella en la playa y beber orxata.

Por ejemplo, sabías que…

… en la playa de la Malvarrosa existe una caseta —Bibliomar— para alquilar libros mientras tomas el sol.

… el café solo con hielo en la Comunidad Valenciana es «café del tiempo».

… en el casco histórico tienes el museo de las figuras en miniatura, más de 90.000.

… uno de los puestos de orxata más famosos de Valencia situado en la Malvarrosa tiene el «líquido de oro» a 5 euros, y en la Ciudad de las Ciencias a 6 euros.

… posee un servicio de alquiler de bici anual (Valenbisi), y otro semanal para estancias cortas. Toma nota porque en dentro de poco os hablaremos de este medio de transporte.

… el personaje de Gulliver sigue en el cauce seco del Turia desde que se le ató.

Gulliver

… detrás de la Ópera hay una piscina para perros donde todos los domingos se reúnen los dueños para jugar con ellos.

… el arquitecto Calatrava, autor de los edificios de la Ciudad de las Artes, se inspiró en Gaudí para realizar tales obras. La extensión está provista de arcos catenarios, trencadís, elipses, etc.

Perros

… si te sitúas en un extremo de uno de los arcos de la entrada del museo de la ciencia, puedes oír la conversación de las personas que están en el otro extremo.

Captura-de-pantalla-2014-07-29-a-las-01.01.27… los tres edificios de la Ciudad de las Artes forman cada uno estructuras orgánicas: una hoja, un ojo y una vértebra, respectivamente.

… si sales un poco de las zonas más turísticas, puedes encontrar restaurantes a precios muy económicos y más tranquilos.

… la estación de Nord, de trenes, posee mosaicos con teselas doradas que expresan escritos en más de cuatro idiomas (buen viaje, boa viajen, pleasant journey, buon viaggio, en ruso, griego, chino, alemán y árabe).

Ciudad-de-las-Artes

… descubrimos la que ha liado el arquitecto Calatrava con el empleo del trencadís en la ciudad de las Artes. Esta forma compositiva es estable aglutinada con mortero, no sobre metal (como ocurría en el edificio de la Ópera) ya que ambos poseen coeficientes de dilatación diferentes. En los días calurosos el metal enseguida se dilata  mientras que el hormigón aguanta sin deformarse. Esto genera las tensiones entre los dos materiales ocasionando roturas y desprendimientos. Así la parte que recubría el edificio se caía.

Y estamos seguros de que esto nos sucedería con todas las ciudades que ya hemos visitado cada uno de nosotros. Así que os invitamos a que os paseéis por Valencia, alojarse en Valencia Flats y a averiguar más curiosidades de la ciudad del Turia.

Esta entrada tiene 0 comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Volver arriba
Buscar